Con énfasis caótico, ritmos ácidos y melodías sicodélicas derramándose de sus manos llega Beck; con banda y álbum nuevos por supuesto.
Ésta vez la fórmula es sencilla. “Modern Guilt” es el resultado de la decoración y la ornamentación impulsiva/retro/futurista de Beck sumado al lado más apocalíptico, enérgico y deconstructivista de Danger Mouse.
En éste viaje, Beck ES desde la primer canción: Orphans. Acompañado de Cat Power (cuya voz pareciera que siempre estuvo ahí), canta a la oscuridad del sueño y a la silueta carmesí que lo envuelve, dejando al descubierto un dilema para todo escucha.
Conforme los minutos avanzan, los ritmos con estática, percusiones que añoran, aceptan y juegan con la culpa, demuestran que Beck no estuvo solo, Danger Mouse deja su firma con un breakbeat impecable, guitarras sucias, violines que derriban paredes y la impresión de estar frente a un volcán que está a punto de estallar en medio tempo.
Todo esto a sus 38 años; recién cumplidos y dejando claro que el niño LOSER, ha quedado muy atrás.
Algún día iba a salir ésta.
ese disco está chingon
que bien, esto si que es bueno, iniciarón las publicaciones sobre discos….buena onda